Dónde guardar el auto. Ese es uno de los dilemas que se enfrentan los vecinos del centro de Rosario. Es que el crecimiento del parque automotor hace difícil conseguir un lugar en alguna cochera, además de haberse disparado los precios si se pretende adquirir una.
Comprar una cochera es una inversión que hoy tiene un piso de 10000 dólares, llegando a pedirse hasta 15000 dólares por una mejor ubicación.
Alquilar una cochera mensual en algún garage ronda entre 250 a 280 pesos mensuales.
Pero si el lector, pese a que disponga del dinero suficiente, quiere conseguir un lugar cerca de su casa, sólo será cuestión de suerte.
Desde el centro de estadísticas de la Dirección de Tránsito municipal precisaron que en la actualidad el parque automotor local asciende a más de 400 mil vehículos, con un promedio de crecimiento anual del tres por ciento del 2001 al 2007. Para algunos, este es el origen del problema, mientras otros agregan otro factor: la inseguridad. Nadie duerme tranquilo con el auto en la calle, y para corroborarlo están las cifras que acercan desde la Unidad Regional II, durante los primeros seis meses del 2008 se denunciaron 600 vehículos como robados de las calles rosarinas.
El problema también tiene roza cuestiones de planeamiento urbano, si se conoce que el parque automotor posee un crecimiento sostenido en el tiempo, deberían estudiarse alternativas para la localización de esos vehículos que se van sumando año a año.
Si se sale a buscar un lugar para alquilar por mes para el coche la respuesta más frecuente será que “no hay por el momento”, mientras le ofrecerán formar una lista de espera que puede tener una extensión de entre 10 y 15 personas.
A grandes rasgos, hay dos tipos de estacionamiento en el centro rosarino: cocheras dormitorio que se compran o alquilan por mes, y playas por hora con tarifas fraccionadas cada 15 minutos. Pero para estas dos modalidades hay, en general, tres tipos de usuarios: los que viven en la zona, los que van eventualmente de compras o a los bancos y quienes trabajan durante el día 8 o más horas.Las altas tarifas por hora inclinan a quienes van todos los días al centro en sus vehículos a alquilar espacios por mes. En consecuencia, muchas de las cocheras que podrían rentar los vecinos del centro sólo se ocupan en horario laboral, los fines de semana están vacías.
Para evitar esto en el estacionamiento de Maipú al 500 alquilan cocheras móviles, es decir que deberá dejarse las llaves del coche y lo estacionarán o “moverán” de acuerdo al lugar que se vaya desocupando. “Cocheras fijas no tenemos por ahora” señala Ernesto, el encargado del lugar, “tengo una lista de espera de 6 personas que están a la expectativa por si se cae algún contrato”. En el lugar las tarifas mensuales varían entre $280 y $340, dependiendo de la distancia o comodidad que representa estar más cerca del portón de entrada.
La falta de un planeamiento estratégico y de una reglamentación que ordene al sector, permite la existencia de garages que cierran de noche. La búsqueda de la máxima rentabilidad hace que trabajen con más coches en las horas picos céntricas y ahorro total nocturno. Un recorrido después de las seis de la tarde por la zona de bancos, permite observar esta actitud de mercado.
En la cochera de Entre Ríos al 500 tampoco hay lugar. “De cochera fija mensual ni hablar. No queda nada” comenta el encargado de turno. “Sólo le puedo ofrecer móviles por $250”. Ante la pregunta de si hay demanda de lugares, Juan contesta que “si, mucha gente busca un lugar fijo, pero los que están ya son clientes viejos, vecinos, que no mueven el auto de acá”. Ante tantos edificios nuevos y la mudanza de otras tantas familias al microcentro, cabe preguntarse si las cocheras de dichos edificios alcanzarán para los autos que recaerán en esa zona.
Si se decide adquirir una cochera de por vida, deberá tenerse en cuenta que el valor actual de esos 12 metros cuadrados, que alguna vez cotizaban tan bajo que hasta se prestaban sin cargo, alcanzan valores de miles de dólares.
Carlos Sacco es propietario de la inmobiliaria que lleva su nombre y posee en su carpeta de ofertas varias cocheras en edificios del centro de la ciudad. “Hoy una cochera puede conseguirse desde los 10000 dólares, hasta los 15000, dependiendo del lugar en que se encuentre el edificio o de la comodidad para acceder al auto. A ello debe sumarse el porcentaje de comisión del agente inmobiliario, los gastos de escrituración y los gastos mensuales por expensas al edificio que puede redondearse en unos 100 pesos”, acercaba cifras Sacco.
Hay lugares más críticos que otros en la ciudad, como la calle Wheelwright o San Lorenzo y Oroño, donde hay mucha oferta de viviendas y pocos garajes. En abril del año pasado, el Consejo Deliberante promulgó una ordenanza por la cual se obliga a hacer una cochera cada cinco departamentos de más de 40 metros cuadrados y está basada en la presunción de que los monoambientes son habitados por gente sin vehículo. Pero algunos especialistas en urbanismo consideran que la medida llegó un poco tarde y que deberían alentarse la construcción de playas de estacionamiento subterráneas o de edificios para guardar autos.
En muchos barrios de la ciudad el estacionamiento también es un problema, aunque con características muy distintas. Más allá del crecimiento del parque automotor, lo que más influye en la resistencia de los vecinos a dejar sus autos en la calle, es el miedo al robo o vandalismo.En esos sectores el problema también está librado a la reacción del mercado, y la demanda también va en aumento. Galpones donde había pequeñas fábricas, e incluso patios y jardines son reciclados como pequeñas playas de estacionamiento para cuatro o cinco vehículos, con lo cual el problema termina generando un servicio y un rebusque al mismo tiempo, aunque tal vez eso no alcance a llamarse solución.
Hay muchos ingredientes que contribuyeron a elevar el valor de los 12 metros cuadrados, sin embargo, esto va más allá del juego de oferta y demanda, como históricamente se lo trató en Rosario. Al parecer, estacionar (o no) se convertirá en algo que la ciudad deberá tratar como un problema en común, más allá de intereses o iniciativas particulares.
Comprar una cochera es una inversión que hoy tiene un piso de 10000 dólares, llegando a pedirse hasta 15000 dólares por una mejor ubicación.
Alquilar una cochera mensual en algún garage ronda entre 250 a 280 pesos mensuales.
Pero si el lector, pese a que disponga del dinero suficiente, quiere conseguir un lugar cerca de su casa, sólo será cuestión de suerte.
Desde el centro de estadísticas de la Dirección de Tránsito municipal precisaron que en la actualidad el parque automotor local asciende a más de 400 mil vehículos, con un promedio de crecimiento anual del tres por ciento del 2001 al 2007. Para algunos, este es el origen del problema, mientras otros agregan otro factor: la inseguridad. Nadie duerme tranquilo con el auto en la calle, y para corroborarlo están las cifras que acercan desde la Unidad Regional II, durante los primeros seis meses del 2008 se denunciaron 600 vehículos como robados de las calles rosarinas.
El problema también tiene roza cuestiones de planeamiento urbano, si se conoce que el parque automotor posee un crecimiento sostenido en el tiempo, deberían estudiarse alternativas para la localización de esos vehículos que se van sumando año a año.
Si se sale a buscar un lugar para alquilar por mes para el coche la respuesta más frecuente será que “no hay por el momento”, mientras le ofrecerán formar una lista de espera que puede tener una extensión de entre 10 y 15 personas.
A grandes rasgos, hay dos tipos de estacionamiento en el centro rosarino: cocheras dormitorio que se compran o alquilan por mes, y playas por hora con tarifas fraccionadas cada 15 minutos. Pero para estas dos modalidades hay, en general, tres tipos de usuarios: los que viven en la zona, los que van eventualmente de compras o a los bancos y quienes trabajan durante el día 8 o más horas.Las altas tarifas por hora inclinan a quienes van todos los días al centro en sus vehículos a alquilar espacios por mes. En consecuencia, muchas de las cocheras que podrían rentar los vecinos del centro sólo se ocupan en horario laboral, los fines de semana están vacías.
Para evitar esto en el estacionamiento de Maipú al 500 alquilan cocheras móviles, es decir que deberá dejarse las llaves del coche y lo estacionarán o “moverán” de acuerdo al lugar que se vaya desocupando. “Cocheras fijas no tenemos por ahora” señala Ernesto, el encargado del lugar, “tengo una lista de espera de 6 personas que están a la expectativa por si se cae algún contrato”. En el lugar las tarifas mensuales varían entre $280 y $340, dependiendo de la distancia o comodidad que representa estar más cerca del portón de entrada.
La falta de un planeamiento estratégico y de una reglamentación que ordene al sector, permite la existencia de garages que cierran de noche. La búsqueda de la máxima rentabilidad hace que trabajen con más coches en las horas picos céntricas y ahorro total nocturno. Un recorrido después de las seis de la tarde por la zona de bancos, permite observar esta actitud de mercado.
En la cochera de Entre Ríos al 500 tampoco hay lugar. “De cochera fija mensual ni hablar. No queda nada” comenta el encargado de turno. “Sólo le puedo ofrecer móviles por $250”. Ante la pregunta de si hay demanda de lugares, Juan contesta que “si, mucha gente busca un lugar fijo, pero los que están ya son clientes viejos, vecinos, que no mueven el auto de acá”. Ante tantos edificios nuevos y la mudanza de otras tantas familias al microcentro, cabe preguntarse si las cocheras de dichos edificios alcanzarán para los autos que recaerán en esa zona.
Si se decide adquirir una cochera de por vida, deberá tenerse en cuenta que el valor actual de esos 12 metros cuadrados, que alguna vez cotizaban tan bajo que hasta se prestaban sin cargo, alcanzan valores de miles de dólares.
Carlos Sacco es propietario de la inmobiliaria que lleva su nombre y posee en su carpeta de ofertas varias cocheras en edificios del centro de la ciudad. “Hoy una cochera puede conseguirse desde los 10000 dólares, hasta los 15000, dependiendo del lugar en que se encuentre el edificio o de la comodidad para acceder al auto. A ello debe sumarse el porcentaje de comisión del agente inmobiliario, los gastos de escrituración y los gastos mensuales por expensas al edificio que puede redondearse en unos 100 pesos”, acercaba cifras Sacco.
Hay lugares más críticos que otros en la ciudad, como la calle Wheelwright o San Lorenzo y Oroño, donde hay mucha oferta de viviendas y pocos garajes. En abril del año pasado, el Consejo Deliberante promulgó una ordenanza por la cual se obliga a hacer una cochera cada cinco departamentos de más de 40 metros cuadrados y está basada en la presunción de que los monoambientes son habitados por gente sin vehículo. Pero algunos especialistas en urbanismo consideran que la medida llegó un poco tarde y que deberían alentarse la construcción de playas de estacionamiento subterráneas o de edificios para guardar autos.
En muchos barrios de la ciudad el estacionamiento también es un problema, aunque con características muy distintas. Más allá del crecimiento del parque automotor, lo que más influye en la resistencia de los vecinos a dejar sus autos en la calle, es el miedo al robo o vandalismo.En esos sectores el problema también está librado a la reacción del mercado, y la demanda también va en aumento. Galpones donde había pequeñas fábricas, e incluso patios y jardines son reciclados como pequeñas playas de estacionamiento para cuatro o cinco vehículos, con lo cual el problema termina generando un servicio y un rebusque al mismo tiempo, aunque tal vez eso no alcance a llamarse solución.
Hay muchos ingredientes que contribuyeron a elevar el valor de los 12 metros cuadrados, sin embargo, esto va más allá del juego de oferta y demanda, como históricamente se lo trató en Rosario. Al parecer, estacionar (o no) se convertirá en algo que la ciudad deberá tratar como un problema en común, más allá de intereses o iniciativas particulares.



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